los antiguos y los recientes, los que veo cada día y los
que raramente encuentro, los siempre recordados y los que a veces quedan olvidados,
los constantes y los inestables, los de las horas difíciles y los de las horas felices; los que sin querer herí o sin querer me hirieron.
Armar un árbol, de raíces profundas, para que sus nombres no sean arrancados nunca de mi vida;
de ramas muy extensas para que nuevos nombres venidos vengan a juntarse a los ya existentes.
Un árbol de sombra muy agradable
para que nuestra amistad sea un momento de reposo en medio de las luchas de la vida.
Deseo unas Felices fiestas Navideñas en compañía de toda la familia y seres queridos y que el Próximo Año este lleno de salud, éxito y alegría para todos.
Un fuerte abrazo y muchos besos
¡Marga!









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